jueves, 26 de abril de 2012

Y EL VERBO, AMÓ.



En los confines de la tierra, era el tiempo de la Penúltima Lluvia

y yo aún estaba a salvo, podía retroceder...
Pero el Gran Mago me rozó con su dedo
y me introdujo en el Reino del Sueño,
dónde yo, indefensa e inmóvil,
me sentí incapaz de retroceder.

Era un tiempo de ingravidez y aún existía
la posibilidad de retroceder,
escondida en la penúltima gota de lluvia.

Pero, aunque tú no lo creas, me dejé hechizar
y ahora....
ahora..
que comienza a llover y se inicia la Ultima Era
se que
tendré que aprender de nuevo,
aprender a morir
para encontrarte al otro lado del velo.

Consuelo.
Abril 2012

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