Como el delirante impacto
de una bala perdida,
o un aliento eternamente contenido,
como un silencio herido por miles de palabras,
o como una hora tardía
pesando sobre mis brazos ateridos
de frio y deseo,
como un beso muy sutil
que se esconde tras una sonrisa
que se finge,
como el latido suspendido
de un corazón enloquecido,
o como el vuelo de un pájaro
que súbitamente alguien hubiese congelado
y flotase ingrávido,
con sus maravillosas alas desplegadas
sobre azules horizontes,
así, de pronto, me he sentido
cuando la belleza me ha herido
como de muerte,
con un certero disparo,
anulándome como instrumento
pero dándome vida eterna,
como un suspiro
un latido
un beso
una caricia
una palabra concisa
exacta
o como un pájaro de fuego
que oyese el diagnostico mas preciso
que algún dios hubiese confirmado:
Estás eternamente herida
de amor y de belleza,
y bendecida,
volarás besando almas,
hasta mas allá de la vida y de la muerte.
C
Enero 2026