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martes, 30 de mayo de 2017

PERO OTRAS VECES ...

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A veces se me ajusta tanto la vida 
que la siento como un guante.

Unas veces de seda,
infinita suavidad que se desliza
hasta rozar y descansar
en el más alto reino
de mis brazos.

Otras, como un corto mitón
deja mis dedos,
desnudos,
al aire frío del invierno.

Pero otras veces
no encuentra nada donde ajustarse
y ese guante vuela,
vacío y lento,
sobre campos infinitos
llenos de misterio.

C
Mayo 2017





jueves, 25 de mayo de 2017

NI LAPIZ NI PAPEL

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Te escribían mis dedos
    resbalando sobre el cristal  ...

C
Mayo 2017

"Hay mensajes cuyo destino es la pérdida,
palabras anteriores o posteriores a su destinatario,
imágenes que saltan del otro lado de la visión,
signos que apuntan más arriba o más abajo de su blanco,
señales sin código,
mensajes envueltos por otros mensajes,
gestos que chocan contra la pared,
un perfume que retrocede sin volver a encontrar su origen,
una música que se vuelca sobre sí misma
como un caracol definitivamente abandonado.

Pero toda pérdida es el pretexto de un hallazgo.
Los mensajes perdidos
inventan siempre a quien debe encontrarlos"

Roberto Juarroz
De Sexta poesía vertical.


sábado, 20 de mayo de 2017

LA CREACIÓN


A veces me pregunto que hubiera ocurrido en la bóveda de la Capilla Sixtina si Miguel Ángel hubiese sido mujer, más aún, si hubiese experimentado la maternidad.

Y me digo que, de haberlo sido,  jamás habría creado esa distancia, separación infinita, entre ambos seres, entre ambos dedos, el del creador y el de lo creado.

Si hubiese sido madre, habría pintado ambos dedos como una perfecta fusión en si misma, creo que habría inventado para ese espacio como un universo en expansión donde tendrían cabida infinitos planetas, infinitas creaciones, casi como una continuación del sí mismo que todo lo abarca y que no conoce principio ni conclusión.

Habría pintado algo así como una voz y todos sus ecos en perpetua expansión. Pues todo ello es lo que acontece con la maternidad.

Quizá habría pintado en ese hueco un vientre haciéndose universal, infinito, creador y portador de vida.

Habría ideado tal vez, como dibujar una generosidad inconcebible, la que entrega su propia materia palpitando, en una ofrenda sin condiciones.

Desde el instante mismo de la concepción, esos dedos, tal como hacen los nuestros, habrían  experimentado la eclosión pura que surje de la creación, sin importar quién es madre y quién hija, pues la maternidad es también ese rol de transmutarse en juego, puro vértigo donde tan solo experimentamos la sensación de dar y dar y dar ... hasta hilar tan fino, como sentir que somos el aire mismo donde se sostiene la vida que nos precede y la que nos sigue.

El espacio entre nuestros dedos no es un silencio vacío de todo sonido, de toda expresión, sinó que es fuente de energía, es la propia vida cantando o rugiendo, escurriéndosenos por entre los dedos.

Es un derramar estrellas y latidos, que nos va convirtiendo en fuentes, en mares, en seres divinos...

Te quiero pequeñaja.

Ojalá sigas creciendo tan llena de hermosura, de verdadera belleza, de generosidad y altruismo. Tan llena de vida. Para que así la desbordes hacia todos los que te rodean y se cruzan contigo. Para que todos se vayan respirando la dulzura de haberte conocido.
Ojala sigas regalando así la belleza y la vida, con cada año cumplido.

C
Mayo 2017





domingo, 7 de mayo de 2017

EN VOLANDAS

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Te escribo como lo hace el viento
con la suavidad del roce sobre una piel desnuda.

Dejo que surjan las palabras
con la misma confianza
que siente el viento
como sabedor de rutas.

Y salen de mis labios
con sus propias alas
para atravesar continentes,
por océanos de tiempo.

Y con la misma sabiduría que tiene la sangre
para circular por arterias y venas,
se despliegan como velas
sin error alguno.

Vuelan, con soltura,
sabiendo que podrán entrar por cualquier ventana
donde tú me aguardes.

C
Mayo 2017