Siempre supe de mis alas
y del infinito abismo bajo ellas,
siempre vulnerable
supe de la infinita altura,
y del inmenso vacío.
Secreto incierto y desconocido
que me busca,
rendible y minúscula
como una libélula,
pero infinita e inmensa
como un eón de luz.
Y aquí estoy,
incierta
vulnerable
como una mota de polvo
danzando en la belleza invulnerable
de la primera luz.
Puedo volar...
y vuelo.
Puedo ser...
y soy.
C
Marzo 2025
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