viernes, 6 de marzo de 2026

LA PRIMAVERA PROMETIDA

 



Amanecí con los viejos sueños
como de escarcha y sal,
hilvanados a mi costado.

Me hablaban con sonidos rotos
y como con caudal de ríos
de riberas húmedas
y aguas turbias.

Traían también rumor de pájaros desconocidos
distintos
de los que se cobijan siempre alegremente en
los nidos de mi alma.

Con la luz del día
las aguas se tornaron como de mares,
esos que cabalgan por mis venas
desde siempre
y me nombran con ternura y ansia
con rumor de olas y canto de caracolas.

Y como una sirena
que se desviste lentamente
fui derramando los sueños viejos
ateridos y húmedos
por los arenales conocidos,
y desnuda de ellos
me vestí de algas, de vientos y de brezos
y también de aguas verdes, añiles
y azules.

Y fui el comienzo vibrante y hermoso
de la luminosa primavera.

C
Marzo 2026